Para
muchos, es desconocida. Para otros, tiene una utilidad vital. La grasa parda
tiene mucha importancia en relación a nuestro cuerpo, tanto en la sensibilidad
de la leptina o la insulina como la mejora del sistema inmunológico. ¿Ahora
resulta que las grasas tienen beneficios?
Comencemos
con la teoría. Sabemos que existen dos principales tipos de grasa. Una de ellas
es la grasa blanca cuyo nombre contrasta con su color amarillento. Se almacena como
si un banco de reservas de energía se tratase. La energía que no se gasta, se
guarda en el banco. Dentro de este tipo
de grasa también hay que mencionar la
grasa esencial, alojada en órganos, sistema nervioso o en los músculos, pero no
entraremos en detalles. Nuestro segundo
tipo de grasa es el que nos interesa. Llamada técnicamente como tejido adiposo
marrón o BAT, la grasa parda es responsable de preservar el cuerpo caliente
gracias a la quema de calorías. Su trabajo viene relacionado con las
exposiciones al frío, por lo que mientras a más baja temperatura esté el
entorno exterior, mayor será su desempeño metabólico. Su labor tiene otras
actuaciones en segundo plano, como la mejora postprandial de la insulina (solo
evidenciada tras la aclimatación al frío), el aumento tanto de testosterona como
de hormona del crecimiento y, una relación clara en cuanto al refuerzo del
sistema inmunológico. Uno de los aspectos más importantes de la grasa parda y
su exposición al frío es que se encargará de mejorar la sensibilidad y de disminuir
los niveles de la hormona que regula el apetito, la leptina. Ella se encarga de
dar las señales de escasez de alimento o de saciedad, además de darle uso a los
ácidos grasos, fomentando el trabajo metabólico y el uso de grasas como
combustible. Dejando a un lado los efectos beneficiosos, hay personas que
suelen poseer mas índice de tejido adiposo marrón. Estudios actuales demuestran
menor actividad de la grasa parda en personas con sobrepeso u obesidad en
comparación a personas más delgadas. Además, ser hombre o mujer también tiene
relevancia, siendo ellas las que poseen mayor expresión de tejido marrón. Por último, también tiene relación la edad de
los individuos, siendo bastante elevada desde bebe y conforme pasan los años la
grasa parda va desapareciendo gradualmente. Esta pérdida es debida a la
comodidad actual a la que un individuo es sometido desde que nace. Desde que
son envueltos en toallas se pierde el contacto con la temperatura ambiente,
pasando a ser vestidos con numerosas prendas y a estar constantemente entre
climatizadores y calefactores. No somos capaces de apreciar el termostato
propio de nuestro cuerpo y le hemos dado tanta comodidad que ha perdido su
función. Y por curiosidad... ¿Se puede recuperar esa grasa parda perdida?
La
respuesta es sencilla. Sí, pero con complicaciones. La más severa es volver a
poner a prueba al cuerpo a base de exposiciones al frío. Después de tantos
privilegios de altas temperaturas en estaciones invernales, el cuerpo no desea
frío y su reacción más cercana va a ser temblar o "tiritar". La
persona que quiera devolver a su cuerpo lo que la naturaleza le programó, puede
conseguirlo de varias maneras. La más simple es sobre la ropa. Una salida al
exterior con un propósito simple y poco duradero como comprar el pan o sacar a
los perros puede ser el momento ideal para exponerse al frío, vistiendo una prenda menos de las habituales.
Todos los procesos deben ser graduales. No se debe pasar al extremo de
permanecer en mangas cortas a mediados de Enero en mitad de un bosque cuando
toda la vida se ha estado encerrado en hornos de 6 metros cuadrados a 30 grados.
Otro método es a la hora de dormir. Habitualmente permanecemos embalsamados por
mantas, sabanas y grotescos edredones.
Para captar más grasa parda debemos retirar una de las capas, recordando el
proceso gradual. De nada sirve mejorar el tejido adiposo marrón si va empeorar
la calidad del sueño, procurando desequilibrios en cuanto al descanso se
refiere. Y el método mas temido, aunque de por sí el más rentable, es la
maldecida ducha fría. Realizar esté método supone un acto de valentía que
otorga numerosos beneficios como acelerar el metabolismo, prevenir resfriados e
incluso tiene relación con la caída del cabello o la firmeza de la piel. En
todo caso, son bastantes beneficios si los sumamos a los ya proporcionados por
la actividad de la grasa parda, que no son pocos. Además, durante este proceso
de exposiciones al frío, hay un factor que se debe tener en cuenta. La
musculatura realiza un trabajo isométrico en cuanto recibe la sensación de
frío, sobre todo cuando mantiene contacto con el agua helada. Esta ejercitación
estática desarrolla la capacidad de fuerza a causa de la tensión muscular, por
lo que hay que prestar atención en personas hipertensas o con problemas
cardiovasculares, aunque el trabajo isométrico ejercido a causa del frío no
creará demasiada tensión como para repercutir sobremanera en este tipo de
personas. Como se puede comprobar, son demasiados beneficios como para dejarlos
pasar y tener que recurrir a temblar en cuanto bajan las temperaturas.
Dentro de los
condicionantes para captar más grasa parda, debemos hablaros de los
capsinoides. Este micronutriente tiene una gran capacidad termogénica, en base
a la capsaicina proveniente del pimiento rojo. Estudios datan de que esta
sustancia al ingerirse aumenta el gasto energético en todo el cuerpo gracias a
la termogénesis y activa los receptores propios del tejido adiposo marrón, descomponiendo
las grasas blancas. En resumidas cuentas, la ingesta de pimientos rojos o chili
puede conseguir bajar ligeramente el porcentaje graso y activar la grasa parda,
por lo que ya debemos tenerlos más en cuenta a la hora de cocinar nuestros
platos.
Para finalizar, queremos
daros a entender nuestra visión. Entendemos que es difícil exponerse a bajas
temperaturas o ducharse con agua fría, pero toda acción tiene su repercusión.
Con fuerza de voluntad y constancia, evidenciareis una mejora en la calidad de
vida y un cambio en vuestros hábitos diarios. Quedaros con esta frase: "La perdida de comodidad en el presente es la ganancia y mejora en el futuro".
