No hace falta ser un sabio de física cinemática
para evidenciar que el movimiento es el aspecto en el que más podemos incidir a
la hora de mejorar nuestra salud. No solo hablamos de correr o realizar
ejercicios de fuerza, si no que vamos mas allá y buscamos los movimientos que prácticamente
un niño pequeño realizaría sin notar dificultades en cuanto a su ejecución.
Pero claro, hasta los críos sufren hoy día un proceso de
"desnaturalización" gracias a la moderna sociedad que no cesa en
poner obstáculos a nuestras raíces. ¿Queréis
saltar todos los impedimentos posibles?
Siendo algo propio del reino animal, por
nuestro origen las personas hemos sido capaces de realizar un variado elenco de
movimientos como saltos, trepas e incluso rodar o gatear. Básicamente, desde
nuestros primeros años de vida vamos adquiriendo las competencias necesarias
para realizar cualquier tipo de movimiento y no es raro encontrarnos a día de
hoy, a pesar de los impedimentos, a niños con aptitudes características de los
chimpancés. Conforme pasan los años, la movilidad obtenida comienza a reducirse
de forma alarmante. Esto es debido gracias a las nuevas tecnologías como
videoconsolas, televisores u ordenadores que inducen a permanecer bloqueados en el
sofá, junto con la colaboración del sistema educativo dejando enclaustrados a
niños en sillas, o por nuestra rutina de vida donde alimentarnos o desplazarnos
en vehículo también implica horas de estancia estática sobre nuestro trasero.
En resumen, una vida donde aparte de reducir el porcentaje de movimiento
diario, dedica numerosas horas del día a
dejar inactiva parte de nuestra musculatura gracias a un factor cada vez más en
auge en nuestra sociedad, la comodidad. Finalmente, conforme pasan los años se acentúa mas el tiempo en
reposo y la rutina sedentaria. Muchos actúan en consecuencia apuntándose al gimnasio o saliendo a correr pero... no es la panacea darle una hora de
actividad al cuerpo cuando pasas las restantes del día sin ningún requerimiento
físico. Y es más que gracioso pensar que se asiste al gym para luego acabar
sentados en sus maquinas...
Para desligar los problemas de inhibición del glúteo,
acortamiento de músculos y forzamiento de las lumbares a causa de la comodidad
de sentarse, debemos levantarnos de la vida moderna que nos ha asentado
perennemente. Seamos conscientes de las limitaciones a las que hemos acostumbrado
a nuestro cuerpo y que permanece tolerando hasta que tarde o temprano luzca una
bandera blanca con motivo de abandono y rendición. Cuando ese momento aparezca,
se tendrán serios problemas de salud que pueden ser irrevocables. Entonces... ¿Qué
se puede hacer para mejorar nuestra salud? Cuando llegamos a este punto,
pensamos en las ofertas existentes en la sociedad y descubrimos el mundo de la "salud deportiva". Si se busca funcionalidad y salud real, deberías seguir leyendo.
Nuestra base del movimiento es la propia
de los primeros años de vida en las que el ejercicio natural que realiza un
niño pequeño le exigen tener fuerza, velocidad, equilibrio, flexibilidad, coordinación,
potencia... Si observamos a un niño no coaccionado por la sociedad que juega en
su plenitud, comprobaremos que el crio es capaz de realizar con soltura una
amplia gama de movimientos. Veremos cómo es capaz de saltar amplias distancias
en comparación a su cuerpo, trepar un árbol como si un mono se tratase o correr
a grandes velocidades sorteando obstáculos. Su ritmo es alto y a una intensidad
elevada, siendo lo mejor de todo, realizado de manera innata, con el único objetivo
de divertirse. La corriente naturalista indaga el espíritu de un chiquillo que
disfruta de la vida jugando, por lo que nuestros movimientos tienen que ser
variados y buscando que nuestro cuerpo responda a los retos progresivos a los
que le sometemos. Los desafíos buscan que los entrenamientos sean lúdicos, con
el fomento de las posibilidades cinéticas del cuerpo humano y dando lugar a un
desarrollo efímero en todas las fibras musculares. Aunque suene idílico, pronto
habréis comprobado como recuperando vuestra movilidad influiréis en la salud,
destreza y capacidad de vuestro cuerpo.
Para finalizar, tendréis la duda de que
movimientos realizar. Las posibilidades corporales del cuerpo humano se podrían basar en una simple pregunta: ¿Sois capaces de imitar a un crío de 8 años?
